26/11/09

We suck young blood


Nuestro deslumbrante mundo rico, de neones y edificios, marcado hoy por la llamada “era tencológica”, es, entre otras cosas, una celda de prisión para el espíritu, una cárcel tan sellada como la religión. Esto no es difícil de ver; la civilización se ha especializado en la materia, ha basado su productividad en la manipulación de materiales, pero no ha evolucionado nada en espíritu.
En los asuntos relativos al alma humana, a la psique, al deleite artístico, a la profundidad filosófica y en definitiva, a la búsqueda del sentido de la vida, el ser humano ha avanzado poco o nada en 3000 años. El querido hijo de Dios se ha especializado en la mezquindad, en la tortura, en la avaricia, en el rencor, en el poder mediático y económico, en la competitividad, en valorarse por encima de su propio juicio, en abusar de los animales, en contaminar los cielos y los mares, en la gula, en el vicio, en la traición, en la mentira, en la falsedad, en la especulación, en la producción desmedida, en el ridículo... Tantos son los atributos deleznables del homo sapiens... y no tantos los buenos; pero los buenos son naturales, y éste los ha ignorado olímpicamente.

Escribe el escritor húngaro Sandor Marai (quien se quitó la vida a la edad de 89 años y vivió con el siglo) (1900-1989):

“Los ideales en los que había aprendido a creer terminan en el basurero como deshechos inútiles, y el terror instintivo del rebaño planea por encima de los vastos terrenos de la civilización. La sociedad en que vivo es absolutamente insensible a los asuntos del espíritu e incluso, a los asuntos relativos al estilo humano e intelectual de la vida cotidiana. Los propósitos de mi época me llenan de desesperación; aborrezco el gusto de mis contemporáneos, sus deseos y su manera de divertirse, dudo de su moral y considero fatal y terrible el interés de la época en los récords, que satisfacen casi por completo a las masas. El hombre espiritual es un fenómeno único, obligado a refugiarse en las catacumbas, como hacían los monjes escribanos en la época de las invasiones bárbaras. Todas las demostraciones de la vida están impregnadas de un miedo trágico e inconfundible.”

Las palabras de Marai son claras y crudas. Y ciertas en profundidad.

Dejándose llevar por sus instintos más básicos, el hombre ha degenerado a su especie y pretende también degenerar a las demás, privándolas de la vida y del entorno.

El ser humano no ha entendido que es por naturaleza incapaz de comprenderse a sí mismo y al mundo, que Dios es una idea a la que sólo hay que ponerle nombre y atributos, y que justamente al hacerlo, esa idea se aplasta sobre sí misma.
Es difícil aceptar ciertas cosas. Estamos tan perdidos y solos, tenemos tanto miedo a morir; pero creo que hay que ser valiente y aceptar la miseria de nuestro espíritu. No creer en ningún Dios creado por el hombre, sino en el nuestro, o en ninguno. Porque la misma fe religiosa de fabricación humana no es más, como dije arriba, que una celda para nuestro espíritu. No es más que nuestra propia privación de libertad individual.
No se puede aspirar a ser libre sin liberarse primero por dentro.

Lo único, que en mi relativamente corta vida he encontrado que pueda sustituir la llamada fe religiosa, es el arte. El arte es la verdadera religión. Es el arte lo único que nos puede acercar a lo desconocido. Se lamenta uno cuando piensa que la gran mayoría de los seres humanos, sumidos en su actitud destructora y ofensiva sobre el mundo y sí mismos, entienden las artes como entretenimiento. La música o la pintura como entretenimiento. Como algo para “echar el rato”. Se apena uno de que dejen rienda suelta a esa forma de actuar, privándose así de las maravillas que cualquier arte esconde. Con la música especialmente, para mí. La música puede suplantar el concepto de Dios perfectamente. Ya hablaré de la música en otro ensayo que publicaré otro día.

El arte es tan importante, que para cualquier persona medianamente despierta significa la vida. Sin arte no tiene sentido vivir.
Hoy, charlando con alguien conocido, recordé un texto griego que guardé hace unos años. El texto fue escrito por el poeta griego del siglo III a.C., Leónidas de Tarento.
Me parece imposible describir con mayor atino, brevedad y belleza, tanta sabiduría.
Y este texto tiene miles de años, he aquí la evolución:


Infinito era el tiempo pasado al venir tú a la aurora
e infinito aquel que en el Hades te espera.
¿Qué porción resta, pues, de tu vida sino un solo punto
O algo más exiguo que un punto todavía?
Pequeña y angosta es tu vida y tampoco agradable
Resulta, sino triste, más que la odiosa muerte
Tal es pues la osamenta en que cuelga tu cuerpo; y empero
Al aire y a las nubes, humano, te remontas.
Pero ve cuán inútil es todo: en los cabos del hilo
La polilla devora la no tejida urdimbre.
Examina, pues, hombre, con celo tu vida y tus días
Y en una existencia sencilla reposa
Recordando en tu espíritu siempre, al tratar a mortales,
Con qué clase de paja se te ha fabricado.


Agrego a la entrada este tema musical de una de mis bandas de rock favoritas de todos los tiempos, Radiohead. La voz de Thom Yorke en este tema se raja, sangra. Es uno de los temas más infravalorados de este grupo, aunque para mi es de los mejores de toda su trayectoria. Elijo este tema en relación a nuestro mundo moderno, y los que lo rigen, que son, metafóricamente, “extraños seres ávidos de sangre jóven”.
Contigo, joven, queremos crear el mundo del mañana. Lavándote el cerebro y enterrándote el alma.

Radiohead – We suck young blood (your time is up)

21/11/09

A burnt lasagne and a cold, cold heart


El escocés Alan Davidson lleva más de 20 años tras un proyecto musical que sitúa la canción de autor en otro vértice conceptual, un estilo muy personal de crear canciones sencillas, sin pretensiones, muchas de ellas cargadas de humor, a veces un tanto negro. También escribe piezas musicales instrumentales pero la mayoría son canciones, canciones bizarras, extrañas. En un principio pueden parecer distantes, sin embargo tienen algo con lo que te sientes enlazado; y es que si hay algo que diferencia la música de The Kitchen Cynics (supongo que el nombre viene de The kitchen Cynic, una comedia cinematográfica norteamericana de los años 40) del resto, es el sentido del misterio.

Si tuviera que definir su música diría que es “música de casa” algo así como low-fi-pop-folk-psicodélico-minimal-casero, ya que reúne todos estos conceptos. Sus discos recuerdan al gran Syd Barret en su etapa en solitario. Se trata de piezas susurrantes, curiosas y originales, combinadas con poesía, una poesía un tanto oscura y surrealista, canciones que cuentan misterios de pequeños y lóbregos lugares. Pequeñas fábulas en verso, usando sonidos suaves y cuidados, ruidos, fondos perceptibles y adecuados bajo guitarras acústicas, sintetizadores que evocan al cosmos o flautas con efecto echo que suenan como imágenes de caleidoscopio.

Ha grabado numerosos discos, siempre usando una tecnología de “casa”, algún equipo grabador medio decente instalado en alguna habitación de alguna casa de Aberdeen en la gris Albión. De hecho, se notan muchas veces los descuidos en la calidad de sonido y en los arreglos de las canciones, se aprecia una “dejadez” en la producción, que desde mi punto de vista, aporta si cabe, más originalidad y personalidad al concepto de The Kitchen Cynics.
Por cierto, antes de que se me olvide, reseñar el nombre de William J. Schaff Jr., ilustre creador de portadas de discos de Kitchen Cynics y otros artistas. Ha creado portadas para Okkervil River, Songs: Ohia o Godspeed You! Black Emperor. Sus ilustraciones suelen rondar el estilo de la imagen que abre esta entrada del blog o esta otra titulada

Our Hands Have Been Used for Killing, My Lord

Compulsive Songwriting Disorder

Volviendo a Kitchen Cynics, los discos suelen contener numerosas canciones. Y es que Davidson es bastante creativo. En su myspace encontramos el proyecto “A Tune-a-Day with the Kitchen Cynics" a través del cuál, se comprometió a crear una canción al día, 365 días del año 2007, argumentando que no podía pagar su piso y necesitaba dinero. Y así lo hizo. Grabando un CD por mes y enviándolo a los abonados de esta hazaña musical, cuyo plazo de subcripción finalizaba antes de la navidad de 2006. Estas grabaciones son difíciles de conseguir, algún usuario hay por soulseek compartiendo algunos de los meses. Yo sólo tengo el de febrero. Incluye 28 canciones, portada, títulos y datos de carátula. Pero la cosa no queda en la anécdota; Davidson ha publicado bajo este seudónimo una auténtica multitud de trabajos. Y me consta que no los tengo todos, aquí podemos ver su discografía “¿completa?". Algunos discos los ha publicado con sellos, pero la mayoría los ha autoeditado. Por ejemplo “My Gothic novel” del año 2000 lo publicó con Pink Lemon en 2001. El disco que voy a compartir en esta entrada “Parallel dog days(en la imagen) es auto publicado. Aunque se publicó en 2003 por Secret Eye Records siendo la primera vez que publicaba en estados unidos. El álbum es una especie de recopilación de canciones de diferentes etapas. 20 cortes sin desperdicio. Temas como “The Turnstone”, “The place you hid”, “Another little death”, “The king and queen of belmont street” o “A burnt lasagne and a cold, cold heart” son misteriosas canciones folk que parecen cantadas/contadas por un juglar extraño que llegase de una época desconocida. En temas como “Chinese whispers”, “Fossil song” o “Life is getting sweeter”, Davidson experimenta con sonidos espaciales, psicodélicos y electrónicos; a veces cerca del indierock o el rock industrial. Temas que apenas llegan a los 3 minutos la mayoría. Diferentes entre sí, pero marcados por su sello y su peculiar voz a modo de susurro. Conocí este proyecto hace 4 o 5 años a través de una web que recopilaba grupos de psicodelia sesentera y proyectos actuales de prog/rock, psicodelia, folk etc.. en esa onda. El primer disco que conseguí fue precisamente este "Parallel dog days" y estuve escuchándolo durante todo el año 2005. Luego machacando en soulseek, eMule y google me hice con 11 discos en total que he ido conociendo paulatinamente estos últimos años. A pesar de estar obviamente relacionados entre sí, cada disco tiene sus particularidades. Otro de mis favoritos es el que he mencionado más arriba "My gothic novel".

En definitiva, canciones compuestas en casa por este poeta de los secretos fabulosos y oscuros. Como maquetas caseras de una extraña belleza, que te acercan a pequeños grandes mundos, minimales y surrealistas, muy sutiles y sobre todo misteriosos.

En Megaupload

Más info:
http://www.myspace.com/kitchencynics
http://singersong.homestead.com/TheKitchenCynics.html

17/11/09

Rachel's


"I was thinking about it again the other day"

Quiero compartir esta banda con todos los que no la conozcan. Lástima que no haya mucho por la red de esta interesante formación experimental “post-rock?”, procedente de Kentucky y formada en 1991. Cuando los descubrí me atraparon. Los conocí hace poco más de un año en un sitio web norteamericano de música independiente; vi el nombre en una lista de grupos y me llamó la atención, esperaba encontrarme algo de indiepop norteamericano... nada más lejos. Me tope con una banda de culto con una gran capacidad para enhebrar sonidos, a veces cálidos otras fríos, sobrios, suaves, tristes, melancólicos, la música de Rachel’s se cuela en el alma con facilidad y eso es una gran virtud haciéndolo mediante géneros tan alejados del gran público o de la “inmediatez”; sus piezas permanecen y guardan matices que descubres en cada escucha. Tengo que decir que hay mucha música que ronda el llamado post-rock que me parece una tomadura de pelo y a veces la dan con queso a todo el que pica. No es el caso de Rachel’s.

Esta es una de las piezas que más me gustan del álbum Systems/Layers, se llama “Water from the same source”. Alguien subió a youtube un video usando esta pieza. No hay videos oficiales.


En un principio fue el guitarrista y compositor Jason Noble en solitario; poco a poco diferentes músicos se unieron al proyecto hasta formar la banda, el violinista Christian Frederickson y al piano Rachel Grimes. Han publicado 7 discos. No los tengo todos todavía. No son fáciles de conseguir.

Handwriting (1995, Quarterstick Records)
Music for Egon Schiele (1996, Quarterstick)
The Sea and the Bells (1996, Quarterstick)
Selenography (1999, Quarterstick)
Full On Night disco compartido con Matmos (2000, Quarterstick)
Systems/Layers (2003, Quarterstick)
Technology is Killing Music EP (2005, Three Lobed Recordings)

Asombrosamente, y a diferencia de la mayoría de los grupos que rondan su estilo y sus influencias, o al menos el género y estilos donde los suelen etiquetar los “especialistas”, esos que escriben en las "revistas especializadas", Rachel's no nos muestra un contenido “rockero”, lejos de las atmósferas de "tubería", (aunque no malas), de otras bandas que me abstendré de citar; nos muestran otra cara del post-rock, en ocasiones mas cercano a ciertos pasajes de la música clásica contemporánea, en ciertas “disonancias”, en ciertas edificaciones sonoras se acercan más a la música académica contemporánea que a la popular, conservando magistralmente el sentimiento y la sencillez de la esencia de las obras populares. Aunque en sus discos también hay espacio para la experimentación electrónica, para el minimalismo que construye micro mundos. Herederos de lo fantástico y lo oscuro. Una mirada hacia la inmensidad mientras anochece, el sabor de las tardes de domingo, el cielo calcinado que nos dejaron los nuestros, y los otros. Un pasado remoto marcado por las huellas eternas del tiempo.



El álbum que quería compartir en esta entrada, Systems/Layers, no aparece en Spotify y tampoco he podido encontrarlo en ninguna página en formato comprimido.
Recomiendo a quien le interese que pruebe con Soulseek que ahí está seguro, o con eMule a ver si hay suerte. Merece la pena.

Web oficial: http://www.rachelsband.com/


13/11/09

... as a matter of fact is all dark


"I've always been mad, I know I've been mad, like the

most of us...very hard to explain why you're mad, even
if you're not mad..."


1973. La crisis del pretróleo sume a Inglaterra en estado de emergencia. Por parte de la industria musical se teme el cese de producción de vinilo, aun así, aparecen, al menos 2 obras que abrirían una brecha definitiva en la música popular y batirían records de ventas: “Tubular Bells”, de un jovencísimo Mike Oldfield; y “The Dark Side Of The Moon” de Pink Floyd.
Del primero hablaré en otra ocasión. Quiero dedicar esta entrada a La cara oculta de la luna o El lado oscuro de la luna. Posiblemente el mejor disco de la historia del rock, siendo lo más objetivo posible dentro de mi entendimiento. ¿Hay algún disco, alguna obra en la historia del rock, incluso contando con las de Beatles et al, más completa que ésta?. Me parece que no. En mi opinión no existe. “The dark side of the moon” es EL DISCO. Tiene todo lo que podemos pedir a una obra de musica rock, e incluso algo más; si hay una banda que ha conseguido ir más allá del rock como género usando las herramientas propias del rock, no es otra que Pink Foyd, el cuarteto británico formado aquel entonces por:

Roger Waters al bajo, voz, sintetizador, sintetizador VCS3 y efectos.
David Gilmour a la guitarra, voz y sintetizador, sintetizador VCS3.
Richard Wright a los teclados, sintetizador, sintetizador VCS3 y voz.
Nick Mason a la batería, percusión y efectos.

Hay que destacar la labor en la producción de Alan Parsons, que obtuvo cierta fama y prestigio tras producir este disco y aportar ideas al mismo, como los relojes en “Time” (fantástica idea). Para mí nada del trabajo posterior de Parsons, ni como productor ni como músico está a la altura de su trabajo de ingeniero de sonido en este disco.
En aquella época (1972/73), Pink Floyd estaba en un momento de áuge que nunca volvieron a alcanzar; estaban los que estaban, en el lugar, y en el momento histórico concreto para que se produjera esta gran obra musical.
Acababan de acercarse con algo parecido que ya apuntaba maneras: “Meddle” (1971), otro peso pesado de la banda, pero mucho más denso, y en mi opinión contiene canciones menores si las comparamos con las de DSOTM, salvo la brillante "Echoes" que es realmente la pieza que ampara "Meddle". A pesar de mi predilección con “The Wall” (del que hablaré en otra ocasión) creo que DSOTM es el mejor disco del grupo. Se mire por donde se mire. Es casi perfecto. Lo que se suele llamar un disco “redondo”.
Intentaré no extenderme demasiado, la cantidad de información en internet sobre este disco y el grupo es desbordante. Hay páginas de fans que son auténticos trabajos de investigación y toda suerte de anécdotas y "frikadas" relacionadas con el album. Como ejemplo mírese el
Dark Side of the moon rainbow.

Lo que me pasa personalmente con este disco, así como con otros clásicos, es que suelo estar largas temporadas sin escucharlo, pero siempre hay una siguiente vez; así como por mis manos han pasado infinidad de artistas y grupos, discos, y por mis oídos canciones y obras que han servido para una etapa concreta de mi vida y después no he necesitado volver a oirlas más (algunas obras de este mismo grupo), también están las otras, las grandes obras que parecen ser atemporales, o al menos, atemporales en la “juventud”. “The dark side of the moon” es un disco que refleja el espíritu del hombre contemporáneo, perfectamente aplicable a hoy dia. La crisis de valores de la sociedad actual, la soledad, el alma atormentada del ser humano que deambula por el mundo de hoy. “The dark side of the moon” es un poema épico considerablemente “moderno” que abre una brecha en en el siglo XX que no ha sido todavía cerrada.
Recuerdo cuando apenas rondaba los 15 años, escuchando este disco con el walkman en noches de invierno tapado con la manta hasta la barbilla y soñando despierto. Entonces apenas podía discernir su mensaje. Entonces el mensaje era sólo esencial (el único realmente necesario en la música), no me manejaba con el inglés para poder siquiera atisbar el significado de los versos de Waters.
Desde los primeros sonidos en “Speak to me / Breathe”, los latidos del corazón que parecen augurar un nacimiento, una llegada al mundo que se confirma con el grito que da paso a ese verdadero space-rock de “Breathe”. Un hombre ha nacido, y se ha topado con el mundo de la primera mitad de los años 70, que en gran medida sigue siendo el mismo: un infierno. Nacer y rápidamente ser adoctrinado por la educación y el sistema, el dinero, empujado a ser de cierta manera y a comportarse bajo determinadas páutas, también en lo profundo. Y trabajar, y casarse, y vivir y morir, esa “ley de vida” que muchos no terminamos de aceptar.


Pink Floyd - Breathe

Breathe, breathe in the air
don't be afraid to care
leave but don't leave me
look around, choose your own ground
for long you live and high you fly
and smiles you'll give and tears you'll cry
and all you touch and all you see
is all your life will ever be

Run rabbit run
dig that hole, forget the sun
and when at last the work is done
don't sit down, it's time to dig another one
for long you live and high you fly
but only if you ride the tide
and balanced on the biggest wave
you race towards an early grave


“Ya no se hacen discos así” se suele decir cuando se habla de obras tan importantes. Pues va a ser que no, que no se hacen discos así, pero es que nunca se han hecho discos así, este disco es una singularidad cósmica. Nunca mejor dicho.
Merece la pena indagar en la información sobre este disco, en el proceso de creación, cómo se les ocurrían las ideas etc... gracias a la red es fácil conseguir documentales relacionados, vídeos, archivos y demás material ilustrativo. Hay uno hecho muchos años después que se llama "The making of The Dark Side Of The Moon".



Con el tiempo cada vez es más raro toparse con un grupo de rock que le llame a Uno la atención, a medida que uno va envejeciendo el rock en general se va alejando, bueno, o quizás Uno se va alejando del rock. Acaban quedando unicamente las obras grandes e imperecederas. Y más hoy en día que el panorama es bastante lamentable. Me estoy acordando de aquello de “el rock es una forma de fascismo” que dijo alguna vez un amigo, y con toda la razón. El rock de la industria musical es una forma de fascismo, totalmente de acuerdo. Y tanto lo es, que, ha conseguido que la gran mayoría de la población relativamente jóven (20, 25, 30 años) escuche cantar a Omara Portuondo, Ibrahim Ferrer, Elis Regina, Paolo Conte o Charles Trenet y les suenen raros y su prejuicio los rechaze!!, o que se asusten de la música clásica, pero no del heavy (con todo mi respeto al heavy); el rock es lo que nos han metido por las orejas, es lo que nos han enseñado a aceptar. Aunque sea un género, grosso modo divertido, enérgico y en ocasiones creativo y lleno de belleza y emoción (en pocos casos), es moco de pavo como género al lado de la música académica en general, o practicamente cualquier género de la música popular. El rock no se hubiera salvado sin discos como este que comparto hoy. Todo el mundo debería tenerlo en su casa porque es imprescindible.

No he dejado ningúna canción en esta entrada porque considero que este disco hay que escucharlo entero, de principio a fin. Es un viaje sin destino fijo cada vez que lo escuchas.

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