25/10/10

Dentro y fuera del árbol


A withered Tulip
Wilmer Murillo


"Publicamos para no pasarnos nuestras vidas corrigiendo borradores.
"
J.L Borges


S
alvo algunas excepciones, toda publicación ensombrecerá.

Toda exteriorización será, tarde o temprano, banalizada, sometida. El afecto, resquebrajado; arrancado de inclinarse hacia; incidido, ensuciado. El amor que fuimos, abrasado y finalmente calcinado; porque no aprendemos a amar.

Sigo buscando...

Por el mismo transcurrir del tiempo, el devenir de los mismos objetos físicos, arrojados en el azar continuo, se acercará toda nuestra creación al casi-final del todo, a su inevitable media-muerte: lo que arrojamos fuera del alma se agrandará pronto, le será extirpada su pureza y la intimidad que compartía con nosotros, el secreto verdadero del verso, el soplo que dimos, para convertirse en otra cosa; en algo de otro

¿acaso ese acto desesperado, carnívoro, no es el proceso del arte?


'Sólo lo fugitivo permanece y dura' - síntesis de este pensamiento.


Quevedo lo vió. Fugitivo/ "clandestino", o "reservado", o "escondido", o mejor aun, "protegido". Protegido con entraña, para dar la parte y no todo. La parte y no todo.


Decir... adiós

La palabra deja de ser, deja de ser adios y palabra. Ella también será fruto. Y se marchitará. Esto lo sabemos y seguimos dando, y aprendemos poco a poco a dar, porque sabemos que es dar lo que nos exime de compadecer nuestro yo en exceso, de doblarnos en bucle. Sucedáneo de la fe. Pero ciertas cosas se resignan a darse; no quieren compartirse, no quieren arrojarse al vacío de otros, se resignan a precipitarse al cosmos del aire y el tiempo, que todo lo oxidan. Dejemos dentro de nosotros lo que es de dentro, donde pertenece y donde puede madurar sin envejecer.

Sigo buscando...

Las páginas de este blog están escondidas dentro de una cavidad troncosa, bajo tenue luz; en el corazón de un árbol que vive en las profundidades de un bosque perdido, en una isla lejana de un mundo cualquiera. Quiero que así sea mientras exista; quiero que esté dentro, no fuera; al igual que las personas que están dentro de sí, están más cerca de mi verdadera vida que las demás y me siento más cerca de ellas.

René Magritte - A la rencontre du plaisir, 1950

La historia del alma humana es una historia interior: se vive por dentro. Todo lo que hay fuera no es más que lo de afuera, y es, a la vez, soñado. Todo ha de ser soñado para ser comprendido. Nada puede comprenderse sin soñarlo. Lo de afuera no es nosotros. El alma que nos dieron lo entiende todo como puede, si se le escucha; y como debe, si no se le escucha. Como puede, si hay una vida interior (de cultivo del alma, una verdadera vida), y como debe, si el latido apunta al exterior: a lo falso. Todo lo que está fuera de nosotros es falso. Sólo existe nuestra representación. Si las plantas tuvieran conciencia (que no la tengan está por demostrar), estarían en la misma situación que nosotros; la tierra y las sales, los minerales y el agua serían para ellas representación, serían dentro. Fuera no habría nada. Como no lo hay para nosotros tampoco. Todo lo que vemos y aprehendemos no son más que sensaciones nuestras, concepciones nuestras, raciocinios nuestros: sueños nuestros. Por eso, el hombre debe hacer caso a sus sueños: vivir.

Pessoa se encontró con esto antes de que naciéramos; se vio desde muchos ángulos, quizá desde todos los que hay. Vivir es esencialmente soñar; algunos sueñan inconscientes y asienten ese epitafio que reza: "estamos despiertos"; y otros saben que despierto no hay nadie, que todos vivimos un sueño eterno.

¡Soñar dentro del sueño es vivir realmente!

Se me revela esto como una nueva perspectiva que no puedo contradecir, que me somete a una nueva vía de búsqueda y a otro grado de conciencia.

La muerte es la imposibilidad de soñar, algo se asienta donde estaban las almas...

9 comentarios:

Anónimo

Entiendo que Calderon decía más de lo que puede parecer a simple vista cuando escribió: "la vida es sueño"

P. Galvez

PeterPan

La muerte como un reemplazo por algo desconocido, interesante.

Por otro lado, callando decimos más y porsupuesto escuchamos más.

"se esta mejor calladito" no?

Interesante el texto

PD. echo de menos los artículos sobre música

Saludos ahab

Anónimo

Dejar dentro lo que es de dentro.

(sshhh) silencio

bazoko

sístole, diástole, vaivén del adentro al afuera: diversidad de ritmos que, al interpenetrarse, crean una "arritmia existencial", una diseminación de significados que toca la intimidad de intemperie que nos conforma...

la pertenencia podría ser no dejar entrar el agua, pero también no inscribirse en uno u otro código, deslizarse entre los códigos que cifran (velan) el mundo, y hallar, en el pasaje, en el instersticio, en la huella-por venir, el lenguaje del entre, entre los códigos, entre agua y roca, entre lo presentido y lo sentido, entre el umbral y el paso que lo cruza, entre la pisada y su borradura,

lenguaje del entre es lo que entre-dice este texto,

tu texto, en el que ahora sí detecto líneas telúricas, va creciendo como tu escritura: cuerpo adentro, con lentitud de hiedra, desde el alma-raíz: estas huellas preparan una lengua venidera, que agotará todos los pasos calcinados y te hará devenir fisura de vida,

y entretanto

la espera se alzará el regazo

(caer-ahí-)

salve

Ahab

P. Galvez

Seguro que Calderón quiso decir mucho más con esa sentencia de lo que podríamos escribir o explicar de manera "formal"; esa sentencia es metafísicamente amplísima y muy subjetiva, pero real; real como pocas cosas.

Gracias

PeterPan:

Algo reemplaza a la muerte, puede ser. Algo se instaura donde antes había una visión del mundo que ha sido eliminada, o ha cambiado, ha pasado a ser otra cosa u otras cosas. Otras formas de energía posiblemente. Pero ese hueco que ha quedado ha sido reemplazado por algo, y si no ha sido reemplazado, ¿dónde ha ido?, ¿qué ha sido del alma, de la energía que se era antes de la muerte, que ha sido de lo que uno era?.

Volveré a escribir algún artículo musical seguramente.

"se está mejor calladito" jej, simpática forma de decirlo.
Hay que invocar al silencio, pues el silencio es uno de los ejes fundamentales de nuestro crecimiento (acercamiento) a la vida y sus entresijos, a las grietas.

saludos

anonimo:

Efectivamente, eso creo, o eso creo ahora mismo. Ciertas cosas son de dentro y nacen dentro para permanecer dentro. Muchas de ellas, tras ser publicadas, como entre-explico en mi texto, dejan de ser lo que eran, muchas veces se degradan, se "marchitan".

Dejemos dentro lo que es de dentro y lento lo que ha de ser lento, lo que fragua dentro tiene ahí su naturaleza y es indecible.
No hablemos de lo que no se debe hablar, porque a veces hablar, escribir o mostrar es a la vez profanar, ensuciar, arrebatarle la naturaleza a algunas cosas.

"now i will do nothing but listen" escribió Walt Whitman

bazoko:

Tus palabras suelen ser siempre (aquí dentro del árbol, y fuera, en el mundo) melodías alentadoras.

Y si. El lenguaje del "entre", puede brotar de buscar en el entre, entre uno mismo, la fisura entre uno mismo y el mundo, "el agua y la roca", en el entre "Sigo buscando...", en las grietas del pensamiento y el sentir. En el intento de la explicación. En ese remanso de conciencia perpleja se halla mi yo. Mi yo... eso que llamamos yo, y que, como dice alguien a quien leemos, en cuanto se nombra desaparece. Mi yo que es la supuesta identidad... también hay "entres" entre la identidad y nosotros y la memoria, entre nosotros, la memoria y la identidad. Todos los convencionalismos de identidad son también obstáculos para el acercamiento a la grieta. Nos hacemos obstáculo y creo que debemos tener cuidado con eso.

Hace poco escribí:

"La identidad es un hilo del que colgamos

(suspendidos)

soltarse despacio - abandonarlo
es la sabiduria
ganaríamos tanto si la mayoría de los seres humanos dejaran de ahorcarse con el..."

Algunos cuelgan del hilo y se acercan abajo, a la llama, nos dejamos caer lento hasta sentir el calor de la llama que hay abajo, el calor del agua caliente, del vaho, pero nos volvemos retraídos, como con miedo, como si nos temblaran los pies; otra gran parte no solo penden del hilo, sino que, lamentablemente, parecen haberse ahorcado con el. Muchos están muertos, asesinados por su propio ideal de identidad. La única identidad posible, es, seguramente, la del animal que hay en nosotros, el animal humano, la roca, el agua, la hierba… sin que todo esto se haya nombrado.

Un abrazo

tula

Pues me parece que es así.
Interesante blog.
Es un placer.

Ahab

Gracias tula, y bienvnido al árbol.

Dudo

Soñar tu vida, o vivir tu sueño...
Si en nosotros está la posibilidad de hacer real lo que imaginamos (siempre que se encuentre dentro de lo físicamente posible), ya que la realidad que vivimos está creada por nuestros sentidos ¿por qué limitarse a imaginar ser, estando? ¿por qué no ser y ya está?
Salgo un poco del hilo de la entrada y ciertos comentarios, pero se me acerca algo de optimismo en estos momentos, y es lo que me evocan estas palabras.

Más en relación con esto; es dificil delimitar lo que debe ser de dentro y lo que debe ser de fuera. ¿Qué no debería marchitarse? ¿realmente se marchitaría o por el contrarío crecería? Es cierto que en la mayoría de los casos se marchita, y a veces es bueno porque puede ser una liberación.
Ahora, a dejar que la experiencia muestre que es de dentro y qué es de fuera.

En cuanto a lo de las publicaciones... hace que me plantee aun más el publicar ciertas creaciones (inclinarme hacia el no, tal vez ciertas cosas deban ser de dentro o de limitado público)...

Ahab

Celebro que la entrada te haya evocado optimismo, porque, en cierto modo es bastante optimista. Y responde, parte de ella, a cierto impulso positivo.

Sí, difícil delimitarlo, claro, es muy complicado acertar, es poner la mano bajo el agua y sacarla llena de barro tantas veces que acabamos conociendo bien ese agua (y esa mano). Hasta saber, casi siempre, cuándo no hay que moverse fuera.

Algunas cosas, creo que deben permanecer dentro, porque es donde pertenecen. Como bien dices, la única tarea, aunque difícil,es, por medio de la experiencia, saber cuáles son.

Lo que sacamos, a veces crece y a veces se marchita, los ejemplos en la vida están, con obras de arte, con "experiencias" que intentamos explicar, sin consegiur "mostrar" y a veces sin consegiur explicar, que se han vertido al aire para siempre sin nisiquiera llegar a ser parte de otro, o nisiquiera otra cosa (de otro). Ya tampoco es para nosotros. Esa cosa tenía que haberse quedado dentro.

Uno es mucho, todos, cada uno de nosotros es muchísimo. Creo que hay que dar "la parte y no todo". La parte que debemos dar sólo.

Un abrazo