18/6/10

Formless


Edward Hopper - Sea watchers, 1952

El alma a veces flota en la nada, cuelga de un todo vacío, inerte e insípido: es el tedio. Irreductible monstruo universal, un enemigo invencible con el que luchamos sin esperanzas asestándole el espanto desconsolado de nuestra mirada interior [lo que nos queda] reducida al escombro. Un castigo que impone la existencia misma, un desequilibrio-equilibrador, un deshincharse; un pliegue sobresímismo, a veces doloroso hasta el extremo.

Sometido, el espíritu vaga réprobo. Al tedio no lo abandonamos, nos abandona; siempre lentamente; no nos colma de penas, sino en la pena misma. Es la miseria del espíritu precipitándose al abismo. Es el verbo que el universo elige para enseñarnos el vértigo profundo de ser.



7 comentarios:

Edurne

¿Y cómo viene el tedio? ¿Por qué aparece?
Como ya hemos hablado más de una vez, creo que siempre hay alguna razón (consciente o no).
O quizás sea eso que dices de "desequilibrio-equilibrador". Quizá sea algo que inconscientemente creamos para equilibrar nuestra psyque...

Super Chaplin

A veces, es en ese tedio donde encontramos respuestas. Buceamos en él, nos perdemos, cerramos los ojos y sentimos el latir del mundo... Entonces, comprendemos.

Luego salimos a flote de nuevo para enfrentarno al narcótico de lo cotidiano

Ahab

Edurne:

El tedio simplemente llega; es, quizá "El mal de vivir" que describe Barbara en "Le mal de vivre"; es un estado profundo que te puede hacer pensar incluso en la ausencia de alma; como si el espíritu se quedara huérfano, a veces durante un rato, otras durante dias, otras durante meses; y luego cambiara de alma, o ésta hubiera marchado a renovarse a aluna parte. Hay quienes viven en un tedio permanente y nuestros ratos de tedio son sus ratos de "normalidad". El tedio es inexplicable. Por eso giran los grandes poetas en torno a él. Quizá sea algo que responde a lo químico como apuntas, a lo puramente biológico y fisiológico, a una respuesta de nuestro mecanismo, de nuestro cuerpo; puede ser. O no. Cada uno siente y padece el tedio de una manera concreta. El término tedio, actualmente no responde al significado al que yo he aludido en mi texto. Yo entiendo el tedio de forma "antigua". El Gran pesar. Un estado indescriptible por el que nuestra concienca pasa atónita. No confundir con depresion, desengaño etc etc... toda racionalización o intento de racionalizar el tedio es inútil. Simplemente no se puede. Es el vacío absoluto que no podemos medir ni explicar y no está sujeto a ninguna conjetura de la razón. Mientras vivimos el tedio, de nada sirve pensar en esto o aquello, no hay "trucos" para evadirlo. Te puede tocar la lotería mientras estás asolado por el tedio, y esa noticia quizá alegre tu conciencia racional, pero el pesar del tedio es tan inmenso y tan imposible de manipular, que es el pesar en sí mismo. Por eso sólo se habla de él en términos filosóficos o poéticos. El tedio, quizá si lo entendiéramos, no encontraríamos más que una ventana hacia lo que no podemos conocer. Es como si tomáramos conciencia de lo que es realmente existir, y se transforma en un vacío indescriptible, y difícilmente soportable. Porque no se puede contextualizar ni explicar. Encontré un texto muy interesante en la red que quiero compartir:

http://www.jcortazar.udg.mx/dela/investiga/tedio.pdf

Super Chaplin:

Puede ser. Debemos vivir con el beneficio de la duda en todo lo relativo a la filosofía. Es buena señal.

Saludos

Violeta

Nunca lo hubiera dicho yo mejor.
Me encanta la ultima frase.

Saludos! ^^

Ahab

Gracias Violeta. Y gracias por pasar, una vez más.

Dudo

Hace muy poco pasé una etapa más o menos tediosa. De hecho hablé contigo vía msn sobre como me sentía, y nada importaba no podía salir de ese vacío y aquellas reflexiones internas sobre el sentido de existir. Y por suerte, se esfumó y me invadió una extraña ilusión por todo que aun no me ha abandonado, pero que cada vez es un poco menos intensa. Y ahora siento que he dado un pequeño paso como dice Super Chaplin.
Y es que el tedio, como tu lo describes, a veces viene y se va sin hacer más que amargarte un tiempo profundamente. Pero otras veces, te hace ver algo que realmente no sabes que es. Notas que algo a cambiado, y empiezas a percibirlo cambiando inconscientemente pequeños aspectos superficiales, cosas que derrepente ya no te parcen tan importantes y empiezas a darle más importancia a otras. Y notas, como dice Edurne, que algo se ha equilibrado un poco más.
Son ciclos, a veces fructíferos, a veces no, pero siempre que se atraviesan son horribles. Y normalmente vienen cuando andamos por senderos peligrosos dentro de nuestra mente. Siempre de forma inconsciente, pensando que se trata de una de la muchas inocentes reflexiones que se hacen sobre aspectos metafísicos. Tocamos nuestra fibra sensible y quedamos infectados por nosotros mismos durante un tiempo, y no sabemos como ha sucedido, ni que fibra hemos tocado, ni como. Es posible que incluso lo hagas en sueños, intentando ordenar pensamientos de forma inconsciente, y al despertar ya estás tocado. Entonces aparece uno de esos días, que no sabes por qué te sientes así y que puede prolongarse hasta no se sabe cuando.
No sé, no descarto una contradicción, ni críticas sobre lo que aquí he dicho. Solo se trata de una pequeña reflexión personal.

Ahab

Gracias Dudo. Compartes mucho, se agradece. El tedio es algo indescriptible; te digo un poco lo que dije antes; el tedio no suele servir para nada, ni consciente ni inconsciente, no suele enseñar nada ni hacernos olvidar nada; es mas bien como si se parara el tiempo sin más y todo lo que somos desapreciera quedando solo la concienda observando en una especie de asombro espantoso y frustrado, flotando en la nada. Pero el tedio es igualmente tan subjetivo que en cada uno tendrá unos efectos diferentes y cada uno lo entenderá y lo vivirá de forma diferente.

Seguimos hablando de esto y otros temas que tenemos pendientes.

Un abrazo