8/6/10

La diva del éter


Ejemplar de Theremin
"Lo esencial es invisible a los ojos"
(
Saint-Exupéry, El Principito, cap. XXI)


Llevo unos días acordándome de un disco y pensando en escucharlo, anoche lo puse finalmente, se trata de The art of Theremin. Un disco estupendo que descubrí hace unos años interpretado por Clara Rockmore (1911-1998), la mejor thereminista de la historia. Para hablar de ella, de su contribución y del instrumento, hay que remontarse a la Rusia de la primera mitad del siglo pasado. Años veinte, nueva oleada de Futurismo, la Ciencia Ficción, el creciente interés del hombre en los emergentes aparatos electrónicos...

Léon Termen
Durante la primera mitad de la década, un inventor ruso llamado Lev Sergeyevich Termen (Léon Termen), perfiló, tras haberlo inventado en 1919, un nuevo instrumento que se hizo famoso rápidamente y del que se decía que sonaba sin tocarlo; un instrumento mágico; etéreo. En Rusia, el después llamado Theremin, fue reconocido de inmediato; a los pocos años, a finales de la década, Termen decidió viajar a los Estados Unidos para presentar su instrumento en ferias de tecnología.

En una de esas, una joven rusa, Clara Reisenberg (más tarde Clara Rockmore), que llevaba unos años viviendo en los Estados Unidos, acudió por mera distracción a ver el instrumento de Termen acompañada por un profesor de química. Enseguida se sentió atraída por el instrumento profundamente. Hay que destacar que antes de emigrar a los Estados Unidos, tanto Clara como su hermana, Nadia, habían viajado por Europa como niños prodigio, tocando el violín y el piano respectivamente, obteniendo un éxito significativo. En vida no dejarían de acompañarse.

Clara era por entonces una brillante intérprete de violín, asombrosamente capaz sobre todo en las tonalidades. Debía tener un oído extraordinario, que le valió las notas más altas de prestigiosas academias de violin siendo niña en Rusia. Pero cierto día mientras tocaba, experimentó un dolor en su brazo derecho que le obligaría a alejarse del violín. Así decidió centrarse en el nuevo y desconocido Theremin.
Termen estaba bastante interesado en que Clara tocara el instrumento para sacar el mayor partido de las funciones del mismo y perfeccionarlo, ya que nadie podía tocarlo como ella. El Theremin no tiene escalas visibles, no se llega a "tocar", no existe el contacto físico con él; no hay una tonalidad de trastes y ninguna referencia visible para tocarlo, el osado intérprete ha de valerse del oído y la precisión de movimiento corporal; Clara era brillante captando los tonos, muy superior a otros thereministas a los que Termen había instruído previamente en norteamérica; consiguió dominar rápidamente el instrumento con una precisión virtuosa, como si estuvieran hechos el uno para el otro. Imagino las sensaciones que experimentaría ella descubriendo el instrumento con la profundidad con la que conocemos por ejemplo a un animal y nos enamoramos de él para siempre, y él de nosotros. Tratándose del Theremin es fácil crear micro-mitos en torno a la relación del intérprete con el instrumento.

Realmente el Theremin es un instrumento, todavía hoy, bastante misterioso; no lo tocamos, lo hacemos sonar a través de la energía, de la manipulación de las ondas que vagan por el aire. Realmente choca pensarlo, hacemos música como si de magia se tratase, sin tocar nada, abrimos y cerramos espacios, acotamos y alejamos distancias, nos movemos como una especie de mago musical; y cuando suena, muchas veces es similar al timbre de una voz humana, una tonalidad que parece salir de unas cuerdas vocales de otro mundo. En otros tonos recuerda al violín (en un principio, el Theremin fue usado como "sustituto" del violín para obras clásicas, por ejemplo en la pieza que interpreta Clara en el vídeo que he insertado justo debajo de este párrafo, sustituye al violín de El Cisne, del compositor francés Camille De Saint-Saëns), pero más tarde sería utilizado en otras músicas, en la música pop también se ha usado incontables veces, Pink Floyd, Skunk Anansie, Los Planetas, etc; un ejemplo muy famoso es el de Good Vibrations [blank a youtube], de los Beach Boys, aunque es un simulador, suena prácticamente como un Theremin o igual; podemos oirlo a partir del segundo '30.

C. Rockmore/N. Reisenberg - The Swan (Camille de Saint-Saëns)


A medida que la relación de Clara con el inventor del Theremin avanzaba, Termen empezó a sentir más que amistad por ella. En alguna celebración, Léon regaló a Clara un pastel rodeado por un campo electromagnético, cuando ella se acercó al pastel, éste giró, y la única vela que había sobre la tarta se encendió, como por arte de magia. Termen le pidió matrimonio, pero poco después Clara se casó con otra persona y Termen terminó su relación con ella radicalmente. Asuntos de amores aparte; la forma de tocar de Clara, su sensibilidad, su halo misterioso y su tacto con la música (interpretaba piezas de música clásica, no hay que olvidar eso), le valieron un reconocimiento mundial.

Tocaba a modo de escultor, esculpía sonido, creaba formas, figuras invisibles, hileras de melodías tristes y ocres que danzan y revolotean nuestras profundidades: pienso en el silencio como un vasto bloque virgen, como un marmol bruto, en el que el artista se derrama, irrumpe, se pelea, imprime sus huellas, lo araña: el cincel del escultor y los ademanes de Clara: el alma queriendo salir del cuerpo, el alma posándose sobre la materia: transformándola; (el universo es sonido, ondas, vibraciones), desde este punto de vista metafísico o factíblemente físico, el sonido lo es todo, es movimiento, es la existencia. Recuerdo que el compositor moderno John Cage aseguró amar a los sonidos arbitrarios o ruidos de la calle en cualquier día; pasó horas escuchando desde la ventana de su casa los ruídos cotidianos de la gente y el tráfico de la ciudad, considerando música esos ruídos azarosos e incluso anteponiendo estas creaciones espontáneas al valor de la música creada por el hombre (buscando la belleza bajo ciertas coherencias intencionadas); decía que cuando escuchaba música, por ejemplo Barroca, la entendía profundamente y le resultaba exuberante, excesivamente "sentimental", demasiado "humana", cargada de todas las penas y precariedades del alma que la compuso, sus problemas, sus miedos, como si la música densa y ordenada le hablara directamente; no quería escuchar las penas y alegrías de otros cuando se sentaba a oir música, no la entendía así. No recuerdo sus palabras con exactitud, reconozco que me impactaron bastante en su momento.

Volviendo a Clara, interpretó melodías compuestas nada menos que por Camille de Saint-Saëns,
Ravel, Rachmaninoff, Falla, Stravinsky o Tchaikovsky.

C. Rockmore/N. Reisenberg - Valse Sentimentale (Tchaikovsky)

A mediados de los años cincuenta, dejó de ofrecer actuaciones temporalmente, apartándose de la escena pública y dedicándose a dar clases particulares; el Theremin se empezó a usar sobre todo en el cine de ciencia ficción.

Unos veinte años después, a mediados de los setenta, Clara estaba envejeciendo y pensó en grabar su música (sorprendentemente ¡todavía no había grabado nada!), finalmente, tras ser convencida por Robert Moog (padre de los sintetizadores), grabó el disco y se publicó en 1977, The Art Of Theremin, el disco que me atravesó anoche y me trasportó, de nuevo, tras no sé si un par de años sin escucharlo, por las galaxias deliciosas que esculpía en el espacio La diva del éter.

Existe un documental (Theremin: an electronic odyssey), dirigido por Steven M. Martin, producido en 1994, que cuenta la historia de Termen y Clara, y del Theremin; uno de los primeros instrumentos electrónicos, que da cuenta, entre otras cosas, de que la música electrónica existía mucho antes de que se agruparan Organisation o Kraftwerk por ejemplo. En este documento podemos ver numerosas imágenes de Clara interpetando y hablando, así como de los músicos y personajes que rondaron esta historia.

Theremin: an electronic Odyissey (trailer, 1994)


The art of Theremin es un disco maravilloso que te deja con ganas de más. Una selección de piezas idóneas para interpretarlas con el Theremin que os recomiendo encarecidamente.

No apto para orejas de trapo.


The art of Theremin (1977)
en Megaupload

The art of Theremin (1977) en Spotify

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10 comentarios:

Asterión

Exquisita reseña del insturmento y de Clara. Hace días estaba por buscar una foto del theremin, del que casi solo conocía el nombre. De verdad que resulta asombroso, etéreo, esa posibilidad de tocar sin tocar, y qué oído se debe tener.

Saludos

PeterPan

Genial reseña. He escuchado el disco y me ha encantado. Que sutileza tocando el Theremin. Es verdad, se queda uno con ganas de más. Gracias Ahab

Anónimo

Muy buenas, delicioso el disco, me lo acabo de descargar y lo estoy escuchando. Me encantaría escuchar un Theremin en directo, pero aún no he tenido la oportunidad. Como curiosidad te digo que una vez vi a los Estopa en un programa con uno, ¿para que lo querrán ellos?...

Javi

Anónimo

Asombroso el instrumento! y Clara rockmore, y el disco!
Fantástica recomendación

P. Galvez

Anónimo

Cómo suena!, es una maravilla, es verdad lo del timbre de voz humana por momentos y como se parece al violin tambien.Gracias por comptartirlo.

Bendito Spotify

Violeta

Hola, no se que le ve la gente al Theremin. Siempre me ha parecido desagradable al oido, como fuera de tono no se, no me gusta una pizca. Habia visto antes a clara tocar, me la presentaron unos amigos entusiasmados, pero no me gusto ni me parece nada especial, no quiero decir que no me guste tu articulo, al contrario, pero el instrumento no me gusta ni su sonido.

Dudo

Este instrumento siempre me llamó la atención. Es increible, es lo que dices; un instrumento que se hace sonar sin tocarlo y en el que no puedes ver los trastes, las escalas, las notas... solo intuirlo guiándote por el oido. Una relación pura entre instrumento y músico. Fascinante, también me gustaría verlo en dicerto y aun más intentar hacerlo sonar, tiene que ser increible jugar las notas en el aire, me encantaría probarlo (independientemente de lo mal que lo hiciera... o bien quien sabe jeje). Escuchando el disco ando está muy bien, y además, más ganas me entran de probarlo. Espero poder tener muy de cerca un theremin alguna vez en mi vida.

Dudo

También eso que comentas que es como la voz humana, parece aun más el idioma del alma, más que otro instrumento.

Ahab

Saludos a tod@s

Asterión:

Gracias por pasarte y comentar. Por cierto, muchos internautas que han visitado recientemente el árbol provienen directamente del enlace en tu blog. Gracias por todo.

PeterPan:

Así es, se queda uno con ganas de más. Quizá sea parte del encanto del disco. Dicen que lo bueno, si breve, doblemente bueno. Un saludo

Javi:

Hombre!, hacía tiempo que no te leía por aquí. Gracias por pasarte y comentar.
No tengo ni idea de la pretensión de Estopa llevando un Theremin a la TV. Poca cosa o nada, seguramente.

Un abrazo

P. Galvez:

Gracias por seguir por aquí.

Violeta:

Sobre gustos hay mucho escrito: sirva como antítesis. Tu opinión es respetable. La habilitación de los comentarios en el blog pretende exclusivamente que los visitantes comenten; tanto para saludar u opinar criticando o asintiendo. Ambas cosas son positivas.
Si me permites, yo te recomendaría que le dieras otra oportunidad al Theremin.
Gracias por pasar.

Dudo:

Desde luego; las sensaciones que uno experimentaría tocando este instrumento, simplemente probándolo, (pues se ve claramente que es bastante difícil de tocar airosamente) deben ser catárticas. Yo también espero toparme con alguno.

Un idioma del alma; interesante. Curioso que es a través de la electricidad, la electrónica, se consigan ciertos sonidos o tonos tan cercanos al timbre de la voz humana femenina; el Theremin es un instrumento sumamente misterioso y místico que no se puede hacer sonar sin energía eléctrica. Cuanto menos paradógico.
Gracias por venir. Un abrazo


De nuevo gracias a todos por mantener vivo el árbol

Ahab

M eolvidé de usuario anónimo. Gracias también a tí por venir. Me alegra que disfrutes esa obra.
Un saludo