13/6/10

La verdad está ahí fuera


X-FIles, temporada siete, episodio número ocho. Un mago, sospechoso de haber asesinado a otro cuya cabeza se separó de su cuerpo, habla con los agentes federales mientras sus manos hacen elegantes trucos de magia sobre una mesa. Mientras, dice:

- la moneda en la mano...-desaparece la moneda- se fué, un poco pequeña para verla bien... permítame agrandarla para usted" -la moneda cobra el tamaño acaso doble al que tenía.

- Eso está muy bien, pero no veo que sean mejores que los trucos del mago fallecido.

- Mozart y Salieri, puede que sean parecidos o iguales para quien no conoce su obra... pero no lo son. Se trata de originalidad, estilo y sobre todo de alma.
Porque es el alma lo que diferencia a los buenos de los impostores.



He terminado de ver esta serie completa, las nueve temporadas, y la ubicaría en cualquier latitud antes que como serie de televisión.

Hace años que no veo la televisión a propósito; salvo alguna noche aislada, acompañado. No creo en la televisión como se plantea; es más, la mayoría de las veces que me la cruzo me produce náusea intelectual, aversión profunda. Nunca la veo como pasatiempos porque es altamente nociva. Un instrumento para adormecernos, para crear más y más ignorancia e inacción interior y exterior: para evitar que crezcamos. La veo mientras almuerzo; veo las noticias o alguna serie animada como The Simpsons o Futurama; la segunda con más interés. Por la noche, mientras ceno suelo ver al Wyoming; al menos, la televisión todavía tiene un programa que me puede sacar alguna risotada. No puedo evitarlo; casi siempre que he visto la televisión topándome con algo insustancial, he experimentado la desagradable sensación de perder el tiempo inútilmente. ¡Cuántos atardeceres no pueden a uno colmarlo hasta la saciedad!, ¡cuántas nubes!, ¡cuántos libros!. Cuántas obras musicales, películas... Simplemente pasear por internet, leyendo opiniones o reseñas de otros, o pensar en silencio, me resulta más atractivo y productivo, a todos los niveles, que perder aplastantemente el tiempo viendo la televisión. Con la televisión sencillamente no puedo. Hiere mi sensibilidad e insulta a mi inteligencia cuando asisto a semejantes espectáculos macabros protagonizados por zombis que cuentan sus vidas privadas y se insultan y pelean, deliberadamente, viviendo fuera de sí, por un montón de dinero. Un dinero más sucio que la misma mierda de los jefazos. Me entristece pensar que semejantes bajezas morales y humanas divierten y entretienen a una gran masa ignorante; o a otros tantos que, pensando que se entretienen, no hacen otra cosa que perder el tiempo. En definitiva, casi soy un anti-televisión; lo sería del todo de no ser por algunas cosas que merecen la pena en cierto sentido; La2 es una cadena bastante soportable, el abismo que existe entre ella y las demás es significativo. Aunque esta cadena pública también es sustancialmente mejorable. Algún monólogo de Buenafuente también puede entretener gustosamente. Pero poco más. De hecho, como escribí más arriba, mientras he visto X-Files, he pensado alguna vez en lo que ha cambiado la televisión, y me parece hasta extraño que sea una serie de tv propiamente. Y si pienso que se emitía en Telecinco más me sorprendo.

Dana Scully/Fox Mulder

Muchos capítulos de
Expediente X, serie que bien merecería una entrada amplia y matizada en el árbol de no ser por una extraña vaguedad que padezco cuando pienso en escribir sobre ella, contienen diálogos que, en su momento cuando se emitieron en television, para la mayoría de los que vieron la serie (yo no la veía), puede que pasaran desapercibidos; sobre todo si la vieron considerando el envoltorio insustancial de lo "sobrenatural" o "paranormal" y la usaron sólo como alimento del miedo imaginario y controlado; (el miedo sano que defiende J.J Plans), sin fijarse en lo que hay dentro de ella. Pero dentro de este clásico de culto hay diálogos que emulan nuestras conversaciones interiores entre la razón y la fé; aquellos que ocurren en nuestra mente continuamente a lo largo de nuestra vida; los dilemas éticos, las cuestiones que apuntan hacia lo desconocido, los incontables agujeros de la ciencia, la relatividad implacable de la filosofía.
Hay mucha gente que por una u otra razón no le ha prestado el merecido tiempo (yo era uno de ellos), y es una pena. Es una de las mejores obras que han producido para la televisión, sin lugar a dudas.

Expediente X
es una serie de ciencia ficción con todas las letras. Y ¿qué es la ciencia ficción si no un pretexto para hablar de las causas más trascendentales del hombre?, ¿qué es, si no la literatura de nuestro tiempo, por medio de la cual, grandes escritores han enfrentado los problemas que persiguen al hombre desde que existe?. Y el juego que da este género es asombrosamente amplio en cualquiera de sus formatos. Los temas recurrentes de la ciencia ficción, obviando, por justicia, los "terroríficos" episodios del género en sus inicios (los marcianos verdes que venían a colonizar la Tierra etc), son perfectos para encarar las incógnitas del hombre. La ciencia ficción no es en esencia otra cosa que eso.
La buena ciencia ficción al menos.

He disfrutado bastante con esta serie; a pesar de la gran cantidad de imágenes y escenas propensas a herir la sensibilidad, que he soportado gracias al balance sutil de su producción y desarrollo.

He editado algunos fragmentos interesantes. Algunos monólogos finales de algunos capítulos. Son tan valiosos como exquisitos. Una serie que, si la visteis hace años, os recomiendo revisar, y si no la habeis visto, os recomiendo conocer. Especialmente las primeras seis temporadas. Luego, aunque mantiene calidad y originalidad, poco a poco se convierte en un bucle sobre sí misma; aunque no hasta el punto de aburrir o dejar de verla.

Creer es la clave

Nota: A pesar de que estos fragmentos los he editado
y subido yo personalmente a youtube, no me permiten activar la inserción de algunos de ellos en sitios externos debido a las leyes de CopyRight a las que se aferra la cadena Fox. No obstante, los he enlazado más abajo.

¿Cuándo dejarán esos pocos salvajes de privatizar la cultura?


Extracto X-Files Temporada II capítulo XVIII

Extracto X-Files Temporada VIII capítulo XX



4 comentarios:

Anónimo

Expediente x es un clasico. Siempre me ha encantado. La he visto completa varias veces.

Totalmente de acuerdo con lo que has escrito sobre la television.

saludos

P. Galvez

Anónimo

Que recuerdos, en los 90 me cagaba viendo esta serie en la tv, pero me gustaba. No comparto del todo tu opinión sobre la television, pero es respetable tal como esta el panorama ahora. A lo mejor veo de nuevo expediente x, seguro que me traera buenos recuerdos.

Es de agradecir que haya portales como series yonkis, crucemos los dedos para que no la quiten de enmedio los justicieros de la sage, sinde y compañia.

Ahab

Gracias por los comentarios

Salud

PeterPan

Has visto esta serie muy tarde Ahab. Pero mas vale tarde que nunca. Es una pasada. En la temporada 8 hay muchos cambios que los fans de la serie no terminaron de tragar del todo; sobre todo la entrada del nuevo agente John Dogget. Pero en ralidad quizá eso fue lo de menos. Comparto tu opinión en que la serie al final se convierte en un "bucle sobre sí misma" y también comparto lo que piensas de la televisión. La tv da muuuchos motivos para mosquearse.

Un saludo