8/11/10

Sueño de la no-acción



Un sueño, sospecho que me persigue. No es un sueño dormido, y no es un sueño despierto en totalidad; es un sueño "latente", un sueño que parece existir paralelo a los ya conocidos estados emocionales o intencionales de uno (parte de la voluntad o la voluntad consciente). Lo he llamado 'el sueño de la no acción'. Su naturaleza es la de no actuar. Ser sólo.

En la conciencia, la tarea se presenta utópica. Pero en la imaginación y en la intuición, parece vislumbrarse que el alma tiende a ser sólo alma, sólo movimiento cósmico, movimiento permanente, ingrávido: energía: lo que es. Pero está atada y moldeada por el cuerpo, y no sólo por éste, sino también por el resto de las acciones humanas, la voluntad de la conciencia (la voluntad de nuestra mente deforme que la somete cual reo), lo que se mueve y pasa fuera, y lo que nos llega de los otros. La voluntad pura del alma podría ser la de fluir con el éter. Ir de aquí allá como las motas que porta el viento. Parar donde encuentre su remanso, donde sea necesario contribuir con el devenir de la existencia.
¿Qué sabemos? ¿Qué sabemos de nada?

nada.


Recuerdo los poemas del Lao Tse. Alcanzar el Tao por medio de la no-acción y vivir en la no acción con el Tao. En mi sueño no es el caso, o quizá sí. Para responder con precisión tendría que re-conocer el Tao.

Se trata, creo, de negar ciertos principios éticos y estéticos de la vida, del mundo. Echarle un pulso (quién sabe si del todo vano) a lo que creemos que hemos venido aquí a ser. Dudar, en profundidad y decidídamente, del ojo que uno es en el mundo; de su visión y hasta de su carne.

Alcanzado el estado, mantenerse/lo fugitivo, en permanente huída. (Sólo lo fugitivo permanece y dura)

No creas lo que te digo, porque lo que te digo no es verdad; es sólo lo que yo creo que es mi verdad.

No creas lo que ves. Porque lo ves no es en realidad lo que ves.

No te creas a ti mismo. Duda de ti mismo, permanentemente, haz de esto algo inconsciente, perpetuo.

Vivir sobre cimientos que se erigen despacio.


Es necesario construir (o quizá se trata de des-velar, des-enterrar, des-cubrir,) otra latitud consciente. Un observador del observador. Sucederse en la mente como la imágen de los espejos entrepuestos. Para observar las diferencias. Para re-conocerse.

En el universo no hay nada parado. Existe la acción continua, estamos girando a miles de km/h en torno a una estrella que gira a su vez a miles de km/h alrededor de una galaxia que gira a su vez... etc.

Todo está en continuo cambio perpetuo. Lo que es físico y lo que no lo es. Todo se mueve y cambia en un orden natural, el fenómeno de causalidad que alguna vez hemos comentado. Esta fuerza es natural e inevitable, sin embargo es (tenemos la impresión de que es) de algún modo, alterable: controlar el destino, creer ser dueños de nuestras acciones: un espejismo más. Tiendo a creer que el des-orden natural es inalterable.

No podemos alterar el orden cósmico, ni a pequeña ni a gran escala, ni a "nuestra" escala.
La "no acción" (en nuestros términos), podría ser la acción verdadera del devenir existencial.

"Yo" también giro, inconscientemente,
sin acción física y a miles de km/h en torno a algo.


Sons of Noel and Adrian - Leaving Mary's hand

6 comentarios:

PeterPan

Creo que esta entrada tiene algo de relación con la anterior. "¡Vivir dentro del sueño es vivir realmente!". Parece que los sueños como tales, no dejarán de aparecer. Sueño de la no-acción. Interesante, siempre invitando a la reflexión.

saludos ahab

por cierto, me ha gustado la cancion, no conocia ese grupo

Ahab

Yo tampoco conocía el grupo hasta hace un par de días. La canción está extraída de un EP llamado "Rivers", la banda está compuesta por músicos de otros proyectos conocidos y practican un interesante folk oscuro y experimental.

La entrada tiene algo que ver con la anterior como sueño. Los sueños se van sucediendo y el "yo" va divagando entre ellos: viviendo.

gracias por comentar

salud

Anónimo

La mente del ser humano esta llena de realidades. Puntos de vision, esquinas de vision, y cada uno asi tiene su opinion propia.

Entiendo que quieres decir que todo tiene una fuerza automatica que viene del mismo big-bang, lo que es fisico y lo que no es fisico tambien, y que si pensamos que la estamos cambiando nos equivocamos. Creo que estoy de acuerdo contigo.

Ese dilema: voy a coger la manzana que hay sobre la mensa. No, no la voy a coger, yo decido el destino de mis actos (no las consecuencias), pero, no coger la manzana era el destino de mis actos.

Interesante reflexion extraña a las que cada vez nos tienes mas acostumbrados.

P. Galvez

Ahab

Exactamente. La mente del ser humano está llena de realidades, múltiples estados de sentir, de ver, de pensar, de relacionar las cosas, de abrir conexiones neuronales, de abrir perspectivas; su funcionamiento es así y debe ser así para no enfermar, para no marchitarnos debemos liberar continuamente prejuicios y dudar. Ser en multiplicidad, desdoblarnos: ser nosotros mismos.

Has entendido lo fundamental del texto como yo he querido decirlo. Podría resumirlo diciendo "Dejémonos ser". Abrir los poros.

Cuando decimos "la mente del ser humano...", hay que abolir con urgencia la realación entre "mente" y "frialdad" o "abstracion"; no es tan raro; la mente somos nosotros; lo que somos es mente y es lo más cercano de lo que podemos hablar.

La manzana, como bien apuntas, la cojamos o no, habremos hecho nuestro devenir existencial: teníamos que cogerla o no cogerla.

El ejemplo es clarísimo.

Gracias por pasar

tula

Parece que las cosas van por ahí. Buenas reflexiones.
¿Quizás el problema es la mente?, en mi opinión sí.
un abrazo

Ahab

Sí. La mente es todo. Es hasta la conciencia del cuerpo. Sin mente no hay nada, ni universo siquiera.

Es la mente el origen de todos los males y problemas del género humano. Y también el creador de la belleza artística, la filosofía o la poesía, claro. Es una arma de doble filo que está resultando letal para la vida, pero es la única capaz de escrutar el universo.

Definitivamente, el problema es la mente.

Gracias por venir

un abrazo