23/12/10

Untitled


Evening pool, Deborah Paris.


S
e acerca de nuevo el final de un año. Y el festejo, la melancolía que produce la herencia cultural y el aire enrarecido del invierno. El festejo activo o pasivo de la mayoría de los occidentales, para quienes estos días festivos no parecen otra cosa que una de las innumerables quimeras espirituales; otra herramienta para ignorar la verdadera no-identidad y el alma misma. No es pesimismo reconocer, puestas las cosas sobre la balanza, que el estado actual del mundo es realmente descorazonador. Y se presenta aún peor si especulamos sobre el futuro. Pero aquí y ahora nos ha tocado vivir.

Desde este cavernoso rincón quiero agradecer vuestras visitas y aportes en los comentarios, tanto a lxs que conozco personalmente como a lxs que no; gracias de corazón por visitar el árbol. Os deseo unas felices fiestas a todxs y un próspero año por venir. Que sea un año productivo para el interior, para el crecimiento personal y para el amor entre todos los seres. Que sea un año cargado de sorpresas positivas; que vengan nuevas músicas y nuevas voces poéticas. Por desear, deseemos lo mejor. Que se acaben las penurias y las guerras. Aunque cada día todo parece más perdido -lejano, irreconciliable e inabarcable- que el ser humano empiece a ver caminos de realización personal y de libertad de pensamiento. No deseo que se acabe nuestro dolor existencial, nuestro Mal de vivre, no deseo que se tape el hueco que somos en lo hondo; el pesar que no podremos explicarnos; no pido que se revele el misterio que es el mundo; no pretendo que se deshagan los hilos que nos permiten vivir, la necesaria ignorancia de la especie y la vida misma, ni que nos sea desvelada la verdad de la existencia, la razón de ser de las cosas. Sólo deseo que se abran poros. Que muchxs, dejen tras de sí las marcas agonizantes de sus garras, que vuelvan a nacer; rompan el capullo, salgan de esa masa pegajosa de la cultura del borreguismo y la ignorancia; de la obediencia y la sumisión mental y espiritual. Que empecemos a sentir, a ser humanos, animales con conciencia, únicos cada uno, lo que somos; que salgamos del ombligo y entendamos de una vez por todas que no somos más que una pequeña y efímera parte de un todo al que no tenemos derecho ni capacidad de someter a nuestro antojo; ni siquiera de entenderlo.

Brindemos con lo invisible... por que muchas cosas cambien


Abrazos a todxs



14/12/10

322


Hubo un tiempo en que me irritaban las cosas que hoy me hacen sonreír. Y una de ellas, que casi todos los días me recuerdan, es la insistencia con que los hombres cotidianos y activos en la vida se sonríen de los poetas y de los artistas.

No siempre lo hacen, como creen los pensadores de los periódicos, con un aire de superioridad. Muchas veces lo hacen con cariño. Pero es siempre como quien acaricia a un niño, alguien ajeno a la certeza y a la exactitud de la vida.

Esto me irritaba antes, porque suponía, como los ingenuos, y yo era ingenuo, que esa sonrisa dedicada a las preocupaciones de soñar y decir era un efluvio de una sensación íntima de superioridad. Es solamente un estallido de diferencia. Y, si antes consideraba yo esa sonrisa como un insulto, porque implicase una superioridad, hoy la considero como una duda inconsciente; como los hombres adultos reconocen muchas veces en los niños una agudeza de espíritu superior a la suya, así nos reconocen, a nosotros que soñamos y lo decimos, un algo diferente del que desconfían como extraño. Quiero creer que, muchas veces, los más inteligentes de entre ellos entrevén nuestra superioridad; y entonces sonríen superiormente para ocultar que la entrevén.

Pero esta superioridad nuestra no consiste en aquello que tantos soñadores han considerado como la superioridad propia. El soñador no es superior al hombre activo porque el sueño sea superior a la realidad. La superioridad del soñador consiste en que soñar es mucho más práctico que vivir, y en que el soñador extrae de la vida un placer mucho más vasto y mucho más variado que el hombre de acción. En mejores y más directas palabras, el soñador es quien es el hombre de acción.

Siendo la vida esencialmente un estado mental, y todo cuando hacemos o pensamos, válido para nosotros en la proporción en que lo pensamos válido, depende de nosotros la valorización. El soñador es un emisor de billetes, y los billetes que emite circulan por la ciudad de su espíritu del mismo modo que los de la realidad. ¿Qué me importa que el papel moneda de mi alma no sea nunca convertible en oro, si no hay oro nunca en la alquimia facticia de la vida? Después de nosotros viene el diluvio, pero es sólo después de todos nosotros. Mejores, y más felices, los que, reconociendo la ficción de todo, hacen la novela antes que les sea hecha, y, como Maquiavelo, visten los trajes de la corte para escribir bien en secreto.


Fernando Pessoa, 1930

9/12/10

Punk-rock progresivo y zafio


Para reirse de algo o de alguien primero hay que saber reirse de uno mismo. Como sabemos, el mundo está lleno de gente que no sabe reírse de sí misma y eso es peligroso. No saber reírse de sí mismo, no saber observarse ni hasta ese mínimo punto de conciencia, es una de las razones por las que mucha gente no disfruta del humor de la banda madrileña
Mamá Ladilla. Una de las mejores bandas de rock que hay en este país. Sus letras ingeniosas, zafias y chispeantes, combinadas sutilmente con horas y horas de trabajo musical, desembocan en un punk-rock progresivo en continuo movimiento que provoca cierto desparpajo en el cerebro. Basta con prestar un poco de atención para reirse bastante y disfrutar de un rock muy bien hecho al mismo tiempo. Aparecen en la mitad de los 90 y su popularidad no ha parado de crecer desde entonces. El autor de las tonadillas arrabaleras es Juan Abarca, alma mater del trío que escribe las letras, canta y toca la guitarra. Desde los 90 acompañado por Ferro a la batería y Llors Merino al bajo (fundador del grupo), este último abandonó recientemente y ha sido reemplazado por Javier Rojas a las cuatro cuerdas.

Mamá Ladilla
es la excepción en el llamado "rock urbano" (etiqueta a la que supuestamente responde su música) en España. No hay nada igual. Ritmos punk desenfrenados, tonalidades oscuras y siniestras, experimentos progresivos, tenacidad en la interpretación, tonadillas que se convierten en himnos para el inconsciente colectivo, una originalidad pasmosa en las letras a través de una escritura punzante y desafiante; múltiples alusiones a la cultura popular; invectivas metafóricas a toda velocidad directamente contra varios asuntos de actualidad, personajes públicos o estereotípicos, o la insondable estupidez humana. Una olla express de sentido común en permanente ebullición.

Mamá Ladilla - Naces, creces, te jodes y mueres (1998)

Este disco fue el hilo que me llevó a conocer a este grupo, allá por 1998; aunque ya habían publicado dos referencias; una primera maqueta "Directamente a la basura" y un primer disco que ya apuntaba y mostraba todo lo que sería la madre ladilla más tarde, titulado "Arzobispofobia". En "Naces, creces, te jodes y mueres" canciones como "El amor no tiene edad", "Con tu bigote", "Otra subnormalidad" o "Hijoputa" (emulando el Hallelujah de Händel con jocosa originalidad) me hicieron reír en un estado repentino de sorpresa y admiración. Había tomado contacto con una banda que habla de mierda cuando hay que hablar de mierda, literalmente; pero también hay espacio para sacar a flote la miseria del espíritu, espacio para una filosofía de la desgana y el aburrimiento o de la denuncia; muestran una común indignación existente entre cierta minoría (en la que me incluyo), hacia la aplastante absurdez en que se sume el género humano; que sucumbe ante la más deleznable tontería, insertando entre líneas numerosas alusiones al abuso social, artístico y sobre todo económico de los poderes actuales en cualquier ámbito (Sancho panza del rock, Música cursi, Prebostes taraos ...), los bandos politicos en un contexto actual (Moralina con patas):

"Yo no te diré que me disgusten las izquierdas, yo solo te ruego que te vayas a la mierda. Yo no te critico que tu seas de derechas, yo solo te digo que tu craneo tiene brechas".

"Anti tal, anti cual, soys palizas por igual, sea en contra o a favor, se percibe el mismo hedor"


El disco contiene uno de los puntos álgidos de la imaginación de Juan Abarca, titulado "Pobre principito"

Mamá Ladilla - Pobre principito



Un disco, un grupo y un concepto que suponían un soplo de aire fresco al panorama del rock urbano en españa y que ha desencadenado una influencia sobre otras muchas bandas venideras.

Mamá Ladilla - Hijoputa

Pero tras "
Naces, creces...", se esperaba bastante de Mamá Ladilla; al menos otro disco de ese calibre. Y no fue menos. Requesound es, para muchos su mejor disco, y sin duda, uno de los mejores de la banda. Incorporando un nuevo tipo de canción que luego sería habitual en los proyectos de Abarca (Engendro) y en otros discos del grupo: el megamix. A modo de megamix de los años 90, pero con sus propias canciones, incluso, a veces repitiendo de forma "exacta" cierta parte corta, frase o estribillo en forma de cacofonías propias de los "megamixes de los güebos" de los años 90. "Mi nave mix" fue el primero, arranca con un medley de canciones archiconocidas a las que cambian la letra provocando esa interrupción cerebral y por consiguiente la risa. Sobre todo la pimera vez que escucho sus discos es cuando más disfruto porque la sorpresa es mayor, con las letras. Lo mejor es que después, aunque ya el factor sorpresa se dé en menor medida, la música contiene la suficiente cantidad de matices para entretenerte durante un tiempo considerable.

Requesound es otro disco lleno de punk progresivo y zafio. Con perlas irónicas como Obcequeitor:

"Los lugares que no he visitado es mentira que existan; los semaforos en rojo son para la masa, no para mí. La gente de la calle son extras de mi película; sólo dicen chorradas, los pobres no rigen, qué van a decir. Y es que el mundo no es como es, el mundo es como yo digo que es. A la mierda todo los los que no son yo, a la mierda todos los que no son yo. Y yo no quiero saber nada de nadie."

Mamá Ladilla - Obcequeitor


En la esencia de muchas de las canciones del grupo existe cierta "
tonalidad popular y vacilona", cierta asonancia popular, casi folcórica. Difícil de explicar pero fácil de ver. Por ejemplo en "No para tí" del disco Analfabada se aprecia esa esencia popular que conecta directamente con cualquiera que escucha la canción por primera vez.

Mamá Ladilla - No para tí


Siempre llevando todo a su terreno, la cultura popular no sólo aparece en el grupo en forma de alusión literaria; sino también con la música; algunas versiones; en fragmentos musicales dentro de algunas canciones, aparecen tonalidades o melodías sutilmente insertadas y reconocibles por todos; por ejemplo en "
Mejor que gloria fuertes" del disco "Power de mi" aparece la melodía del Colacao (yo soy aquel negrito...) o "Pichi, ese chulo que castiga" de Sara Montiel. Claro que, usadas para mofarse del estereotipo rapero, de lo que trata la canción. Siempre está permamente lo conceptual en su música.

Mamá Ladilla - Mejor que gloria fuertes


A veces hay ejercicios instrumentales realmente difíciles de recrear y sobre todo de compaginar con la voz. Hace unos años estuve viéndolos en directo (ya no estaba
Llors), y se puede ver con claridad la asombrosa capacidad de Juan Abarca para cantar y tocar a la vez en agunos fragmentos realmente complejos. Fragmentos que, evidentemente ha preparado y trabajado bastante; la labor en este sentido es realmente admirable. Aunque no hay que olvidarse del resto de músicos porque son auténticas fieras con su instrumento, el batería es uno de los mejores que hay en el panorama del rock actual, conciso, contundente, sutil y virtuoso. Hay en youtube, divivido por canciones, un concierto que ofrecieron en Los conciertos de Radio 3 hace unos años, en esta actuación podemos ver un ejemplo de lo que acabo de mencionar

Mamá Ladilla - Permanentemente pendiente (R3)


Sus letras suelen estar tambien llenas de surrealismo, con su zafiedad y contraste, un manejo del lenguaje considerable y una asombrosa originalidad que despunta en forma de risa. Es difícil no encontrarse con un verso al menos que te saque una risotada.
Muchas canciones viven por sí solas. Son un fin en sí mismo y ofrecen un numero limitado de matices. Aunque nunca te aburres sí es cierto que no es un grupo para escuchar más de un rato. Aunque hace unos días que llevo repasando toda la discografía con motivo, creo, de la publicación de su último álbum de estudio "Jamón Beibe", que al parecer contiene colaboraciones de Gran Wyoming o El Sevilla, y un suculento libreto. Se ha esperado durante años un nuevo disco del grupo. La espera ha merecido la pena. No defraudan nunca. Espera uno a la mamá ladilla, y siempre viene, no viene otra cosa y se agradece. Aunque este disco no está a la altura de otros sí que hay algunas canciones de la talla: "Comportamientos atípicos", "Absolutamente nada" (que recuerda a canciones anteriores como "Tú mismo") "Los charlies", la genial "Truños catódicos" contra la vergonzosa programación televisiva; la puramente Ladillera "Fuente borreguna", arremetiendo con humor contra el asombroso borreguismo que mancilla la sociedad actual; o la que cierra el disco, la divertida "Analfabestia".

Mamá Ladilla - Fuente borreguna


Como anécdota curiosa, estuvieron en Nerja filmando el videoclip de "
Chanquete ha muerto" (no podían elegir mejor sitio). Videoclip en la onda del grupo, vídeos que suelen ser cutres a propósito, con cierto olor a frikismo simpático. Uno de los mejores grupos de rock que hay en este país. Sin concesiones, su música no sirve para cualquier momento, pero en algunos puede suponer un punto de fuga ante la injusticia y la solemne tontería humanoide y de paso escharse unas risas.

Que os divirtáis.



Naces, creces, te jodes y mueres (1998) en Mediafire

Requesound
(1999) en Megaupload

Power de mí (2001) en Rapidshare

Autorretrete (2005) en Megaupload

1/12/10

John barleycorn debe morir


Durante algunos años musicales he sido, entre otras cosas, un entusiasmado coleccionista de discos y grupos del período psicodélico. Progresivamente he recopilado un amplio catálogo de bandas de numerosos países que aparecieron en ese momento crucial para la música popular: 1963-1976 básicamente; aunque también de otros años, pero esa década (y siendo bastante generoso con los límites) está cargada de artistas y agrupaciones que experimentaron con la psicodelia o el rock progresivo y crearon obras eclécticas impulsando el caracter mestizo que hoy nos encontramos (condensado) en la música popular de nuestros días.

La influencia de la India se hizo patente en el rock underground experimental y no sólo en éste, llegando hasta The Beatles (Sgt. Pepper's lonely hearts club band y el viaje a la India, el Maharishi, el disco homónimo etc). Desde entonces, la opción de trabajar todos los registros posibles se abrió en las mentes creativas; este nuevo pensamiento y esta nueva actitud, promovida poderosamente por la figura de Syd Barret entre otros, trajeron consigo las múltiples posibilidades de aderezar todo tipo de músicas al carácter inmediato del rock. Así encontramos experimentos de fusión con música clásica, oriental, voces moduladas, o incluso el nacimiento de lo electrónico moderno con Organisation-Kraftwerk o Neu. Digo moderno por no hablar de los experimentos electrónicos anteriores -Clara Rockmore, Raymond Scott etc-, ya que no tenían mucho que ver con el rock.

Ya he metido en el árbol anteriormente algunos artículos sobre bandas o discos de este periodo; King Crimson, Aktuala, Pink Floyd, Mike Oldfield, Creedence Clearwater Revival o Camel. Todos ellos bastante conocidos por cierto, salvo los segundos.

Una etapa muy fructífera, que ha dejado en la posteridad algunos de los mejores discos y artistas de la historia de la música reciente como no se volverá a repetir más; al menos no hasta hoy.

Uno de los grupos que más me gustan de ese periodo son los británicos Traffic. Traffic me fue regalado-mostrado por un amigo en la mitad de los años 90. Lo primero que escuché de ellos fue el disco Mr. Fantasy. No sabría decir qué canción me gusta más de este álbum psicodélico donde los haya.

Mr. Fantasy, 1967
Es una de las bandas que mejor representan el movimiento de la psicodelia, la musicalización de los viajes de ácido y la mezcla ecléctica de sonidos variopintos. En directo colmaban a los oyentes y espectadores con sucesivas jams y experimentos varios, pero los discos de estudio suelen estar compuestos por temas en formato single; canciones de 4 o 5 minutos la mayoría, impregnadas de visiones ácidas y caleidoscópicas. En su esencia de fusión entre sonidos negros, el pop melodioso y la experimentación, encontramos el secreto de Traffic. Las melodías en las que bifurcan los coros no suenan muy diferentes de las bandas de pop que entonces despuntaban exitosas como Hollies o Who, sobre todo en el primer disco. Pero la instrumentación, sobre todo en directo, es asombrosa; buenos músicos muy inspirados. Lo podemos comprobar en algunos vídeos que hay por la red y, aqunue muchos años después, en el disco y DVD en directo The last great Traffic jam, del que hay una edición de 2005 en Spotify [blank al disco en Spotify] especialmente en los temas The low spark of high heeled boys y Light up or leave me alone, donde dejan rienda suelta a la improvisación dando buena cuenta de lo que ofrecían en directo.

Traffic - Heaven is in your mind

Steve Winwood, líder del grupo, vocalista, teclista y guitarrista ocasional, poseía la voz más rifada en la escena musical británica de finales de los 60. Todos los grupos querían a Winwood como cantante. Su voz, capaz de registrar algunos agudos muy originales, oscilaba el psy-pop de la época con reminiscencias negras; muchos de sus giros son muy soul y también rythm and blues; su voz es bastante adaptable a diferentes estilos. Hasta el blues y el jazz están patentes en la obra de Traffic como lo estuvieron, de manera menos vistosa quizá, en el anterior grupo en el que cantó Winwood, los también conocidos Spencer Davis Group, grupo al que entró con sólo 15 años de edad y del que saldría poco antes de formar Traffic, en 1967. Traffic es una banda que quedó bastante lejos de la memoria colectiva con los años, sin embargo es una de las mejores que ha dado el rock británico; con una cantidad considerable de canciones interesantes y álbumes antológicos.

Traffic - Hole in my shoe


Entre sus canciones están algunas de mis favoritas de toda la psicodelia británica. En el primero álbum, Mr. Fantasy,
es interesante apreciar el concepto onírico de la psicodelia en temas como Berkshire Poppies o en el principio de House for everyone; ese aparente desparpajo jolgórico y fantasioso...

Hoy día de aquellos
coqueteos con el concepto psico-circense poco ha quedado; quizá nada. Yo por mi parte confieso que algunas veces, ese concepto se me ha representado por medio de una extraña relación arquetípica de los sonidos; esto es muy subjetivo; por ejemplo en algunos fragmentos de obras de Cocorosie, cuando trabajan con jugetes literalmente, aunque ni su intención ni el resultado tenga nada que ver con los de Traffic, aparece esta extraña relación; al margen de los estilos y las intenciones de los artistas en cuestión; como si, ese concepto de los "cacharros" que suenan, antes viajara sumido en emulaciones de caleidoscopio, y haya terminado, hoy, en juguetes 'inocentes'.

El concepto en sí mismo viajando a través de la historia del rock.


Birkshire Poppies
es un ejemplo claro de ese "desparpajo" fantasioso, vacilón y desenfadado de la psicodelia pop.

Traffic - Birkshire Poppies



Traffic - House for everyone


En todos los discos del grupo está muy presente la influencia del rock norteamericano clásico, el blues, el funk, soul... sobre todo en los álbumes que seguirían a Mr. Fantasy. Uno de los más representativos en este sentido es John Barleycorn must die (1970), en el que poco a poco la psicodelia underground británica va desapareciendo, y el grupo empieza a acercarse más a las sesiones de jam y a ese característico sonido afroamericano funk-blues-rock-jazz y derivados. En canciones como Empty Pages (en la que encontramos claras reminiscencias del soul), Feelin' Allright y otras muchas de discos posteriores.


Traffic - Empty Pages


Traffic - Feelin' Allright


Traffic - Dear Mr. Fantasy (live)


John Barleycorn must die, 1970

Uno de los mejores discos del grupo, sin duda; abre con el tema Glad, una pieza instrumental que fusiona el jazz estupendamente con el blues y el rock. Muy famosa. En España, el periodista Pepe Navarro la utilizaba como sintonía de apertura en su late show "Esta noche cruzamos el Mississippi", así que mucha gente que no conozca el grupo pero que viviera en España a mediados de los 90, conocerá esta canción. Estupenda combinación popular de teclados, instrumentos de viento, órganos, percusión jazzy y bajo; en siete minutos sin desperdicio.

Traffic - Glad


Este disco además incluye un corte muy curioso. Nada menos que una versión de John barleycorn must die, que no es sólo el título de este disco, sino también una revisión de una canción folklórica popular británica que podemos encontrar cerca del final del álbum. El origen de la canción se remonta como mínimo al reinado de Jaime I. Principios del siglo XVII.

Según wikipedia la canción original es anónima y hace referencia al trabajo con la cebada para producir cerveza y whisky. En la canción, John Barleycorn [blank a wikipedia] representa los sufrimientos, la penuria y la muerte en las diferentes etapas de la colecta y tratamiento de la cebada. El tema ha sido versionado por muchas otras agrupaciones además de Traffic aunque ésta quizá sea la más famosa.


Traffic - John Barleycorn must die


There were three men came out of the West,
Their fortunes for to try,
And these three men made a solemn vow:
John Barleycorn must die.

They've ploughed, they've sewn, they've harrowed him in,
Threw clods upon his head,
And these three men made a solemn vow:
John Barleycorn was dead.

They've let him lie for a very long time,
˜Till the rains from heaven did fall,
And little Sir John sprung up his head,
And so amazed them all.

They've let him stand ˜till midsummer's day,
˜Till he looked both pale and wan,
And little Sir John's grown a long, long beard,
And so become a man.

They've hired men with the scythes so sharp,
To cut him off at the knee,
They've rolled him and tied him by the way,
Serving him most barbarously.

They've hired men with the sharp pitchforks,
Who pricked him to the heart,
And the loader he has served him worse than that,
For he's bound him to the cart

They've wheeled him around and around the field,
˜Till they came unto a barn,
And there they made a solemn oath,
On poor John Barleycorn.

They've hired men with the crab-tree sticks,
To cut him skin from bone,
And the miller he has served him worse than that,
For he's ground him between two stones.

And little Sir John and the nut-brown bowl,
And he's brandy in the glass;
And little Sir John and the nut-brown bowl,
Proved the strongest man at last.

The huntsman, he can't hunt the fox,
Nor so loudly to blow his horn,
And the tinker he can't mend kettle nor pot,
Without a little Barleycorn


Traffic publicaron más discos, bajo una u otra formacion, ya que los musicos fueron entrando y saliendo, hasta que terminó marchándose Winwood y emprendiendo una carrera en solitario.

Winwood formó también parte de Blind Faith (1969) (junto a Eric Clapton, Ginger Baker y Ric Grech), considerado el primer Supergrupo de rock, que a pesar de que (o debido a que) estaba formado por algunos de los mejores musicos modernos de inglaterra, no cuajó, y tras vender muchísimas copias y conseguir un arrollador éxito comercial, se disolvió también.

Para mi el Winwood excepcional es el que había en Traffic, junto a los músicos que mejor le acompañaron, y donde compuso sus mejores canciones.

Una de las mejores formaciones de los años dorados del rock en inglaterra. Curiosamente poco recordada a día de hoy a pesar de que sus discos están llenos de canciones estupendas. Duraron poco, suele pasar con los grupos llenos de musicos talentosos. Lo bueno, si breve, dos veces bueno... dicen.



Que lo soñéis.


Mr. Fantasy (1967) en Rapidshare

John Barleycorn must die (1970) en Mediafire

The low sparks of high-heeled boys (1971) en Mediafire

Traffic en Spotify