14/6/11

El mes de los árboles III (Return)




La llama tiende al cielo porque pertenece al cielo.
El hombre tiende al campo porque pertenece al campo. Porque ha sido rama, ha sido aire. Porque ha sido polvo y agua, musgo y alga, lobo y pez.

El hombre, por ser lo que es, quiere vivir entre los árboles
y el resto es muerte y frío. Omisión o mutilación degenerada de la única conciencia posible, si la hubiere. Todo lo demás es ficción.

8 comentarios:

Aphisme

Es curioso que conforme vamos siendo mayores, la naturaleza se parece más a la habitación de los juguetes que la habitación de los juguetes cuando éramos pequeños. A mi me pasa, veo un bosque, veo unos árboles, como los de la imagen por ejemplo, y quiero corretear entre ellos, jugar a esconderse y mil juegos que se me ocurren. Una forma de recuperar la infancia, o el recuerdo de ella.

Sobre lo que dijiste, de acuerdo plenamente. Todo lo demás es ficción, construcción. Esto parece más real, o más verdadero, o más cerca de nosotros que el mundo de hormigon y metales en que vivimos.

Besos

PeterPan

Vayamos al campo pues. O si no, pongamos un poco de conciencia en lo que somos viviendo en las ciudades y pueblos grandes. Somos maquinas de destrucción nos guste o no.

Este mes de los árboles sirve Ahab, para pensar un poco en la naturaleza y en de donde venimos y quienes somos.

Saludos!

Ahab

Aphisme:

celebro cariñosamente que te pase. Escrutar el pasado, lo que fuimos antes, mediante lo que hay fuera. A medida que crecemos cada vez nos pasa más. El ejercicio de quedarse ahí, y demorarse un poco, dejarse sentir la abstracción: olores, sabores, y otras sensaciones nos acercan más a lo que fuimos que la mera imagen; el recuerdo del suceso y la imágen nos sirven de condurctor al principio del recuerdo que nace, pero se gasta rápido; lo que nos enmudece y nos tiembla es lo importante. Volver a la infancia, la regresión inconsciente que vemos acechando con esa otra capa de la conciencia, un Yo avizor. Cultivarlo como a algo pequeño y vivo. Infancia perdida, pero no perdida atrás en lo físico, nisiquiera perdida, sólo enterrada, desenterrémosla.

Gracias una vez más

Ahab

Peter:

un tema que tendría una larga disertación, cómo cambiar-nos, para que esto adquiera mejor color, más cálido tal vez. Desde luego hay que pensar un poco en lo que representamos en la naturaleza, el abuso que hacemos; pero también pensar en lo que somos para el universo: apenas nada. Partir de ahí.

Saludos

Anónimo

Estás combativo ahab.ultimamente no dejas títere con cabeza, reivindicando al espiritu, ese espiritu laico y sano que todos deberiamos cultivar mas.

Sigo viniendo a este arbol apartado de la multitud, para descansar, para respirar y encontrar paz. Aunque sea una paz fundada sobre el desasosiego, porque el desasosiego es permamente, siempre, detras, rumiando. Pero en sitios como este se aplaca, se insonoriza. Y se suspende uno en algo, al fin y al cabo.

P. Galvez

Ahab

P. Galvez:

hay que estarlo, o serlo, mejor. Serlo porque no hay lugar para una piedad en este asunto. Sin piedad contra la brutalidad en tantos ámbitos... espiritu laico, sí, y espíritu abierto, espíritusiendo, espírituestando.

La paz, en este mundo, siempre sobre el desasosiego; no puede ser de otra manera, si vemos lo que hay y podemos labrar una paz "real" (idea hipóteica, no sé si alcanzada alguna vez) significaría básicamente una de dos cosas: o hemos alcanzado un lugar o un estado espiritual que permite abolir el dolor del mundo (lo cual para algunos sería imposible), o no sentimos nada en absoluto, o no vemos, o la ceguera es tremenda; y si la ceguera es tremenda, entonces no podemos alcanzar la paz. Por tanto eliminamos la última.

Celebro que este rincón sea para tí un lugar de "paz", paz sobre el desasosiego, paz temporal, elixir.

Gracias

Anónimo

Hemos contruido un mundo totalmente artificial y letal para la vida. El mundo de los hombres necesita conciencia, es en verdad muy urgente. Estamos llevando la civilización al colapso total. La esperanza es escasa,tristemente.

Blog interesante y muy buenas entradas, un saludo

Luis

Ahab

Así es Luis. El homosapiens ha convertido este planeta en un inminente moribundo casi incurable (y digo casi por esa esperanza escasa que mencionas). Si nos escucharamos mejor a nosotros mismos... si abriéramos los ojos un poco más... si... si.

Bienvenido al árbol