17/6/11

El mes de los árboles IV (Fuimos)




Nos subimos al árbol
para ver de cerca las estrellas

todos teníamos los pantalones rotos
y las mejillas sucias

de la risa blanca
tan sólo nuestra
ternura que subía
por las copas de los nísperos

allí cultivamos
en la noche
la mirada
y las constelaciones

con nuestras manos de niño
en las ramas
erigimos la casa.

Subimos al árbol esa noche
sólo para sentir
el candor de las estrellas
y quedarnos allí
para siempre

6 comentarios:

Anónimo

Yo me subí también, y fue maravilloso...y jamás pude volver a bajar, "jamas" ese fue mi hogar para siempre, con la mejor compañía que encontré en todo el universo...gracias!

Aphisme

Qué lindo Ahab, infancia y naturaleza siempre. Volviéndonos en nuestros pasos, hacia atrás una vez más, para caminar hacia adelante.

Sigo en estas ramas

Anónimo

Una vez más admiro tus despliegues conscientes a la nostalgia. Cómo abordarla y catalizarla en frases o poemas, discursos retóricos o imágenes y música.

Bonito poema, he vuelto a ser niño por un momento, subiéndome a los árboles, hiriéndome las rodillas de estar por el suelo, ensuciándome las mejillas de jugar y jugar. Gracias.

P. Galvez

Ahab

Anónimo:

gracias por venir. Celebro tu apego a la infancia.

Ahab

Aphisme:

gracias por seguir danzando sobre estas ramas. Para eso están

Ahab

P. Galvez:

Yo también admiro las migas de pan que dejas aquí sobre las ramas. Los pajarillos darán cuenta de ellas, sin duda.

Nunca es tarde para ensuciarse las mejillas, volver a inclinarse sobre el temblor de los animales. Perseguir esa mirada inocente y rebosante de curiosidad.

Gracias